Al despertar, muchas personas experimentan la presencia de una sustancia en el borde de sus ojos, comúnmente conocida como «legañas». Aunque suele ser un fenómeno cotidiano, comprender sus causas y cuándo puede indicar problemas de salud más serios es crucial para nuestro bienestar ocular.
Las legañas, esa mezcla de moco, aceite, células de la piel y otros residuos que se acumulan en la esquina de los ojos durante el sueño, actúan como una barrera protectora contra bacterias y partículas extrañas. Sin embargo, un cambio en su consistencia, color o cantidad puede ser indicativo de diferentes condiciones de salud.
Este artículo se propone explorar las causas de la formación de legañas, diferenciar entre tipos normales y anormales, y proporcionar orientación sobre cuándo buscar asesoramiento médico. Mantener una higiene ocular adecuada y estar atentos a los cambios puede ser clave para preservar la salud de nuestros ojos.
¿Qué son las legañas?
Las legañas son una combinación de moco, aceite, células de la piel y otros desechos que se forman en las esquinas de los ojos durante el sueño. Aunque su presencia puede parecer molesta, en realidad desempeñan un papel importante en la protección ocular, ayudando a eliminar las impurezas y a mantener la superficie del ojo limpia y húmeda.
Existen diferentes tipos de legañas, que pueden variar en color y consistencia:
+ Secas y escamosas: Comúnmente se encuentran después de dormir y generalmente son normales.
+ Pegajosas y amarillentas: Pueden indicar una infección ocular, como la conjuntivitis.
+ Verdosas o con mal olor: Podrían ser señales de una infección más grave.
La formación de legañas es un proceso natural que implica la acumulación de las secreciones producidas por las glándulas de los ojos y párpados durante el sueño. Al no parpadear, estas sustancias se acumulan y se solidifican en las esquinas de los ojos.
Causas comunes de las legañas
Aunque la formación de legañas es un proceso normal, existen varias condiciones que pueden aumentar su cantidad o alterar su consistencia:
+ Sueño: Durante el sueño, no parpadeamos, lo que lleva a la acumulación de legañas.
+ Infecciones oculares: Como la conjuntivitis, que puede provocar la producción de legañas amarillas o verdes.
+ Alergias: Las reacciones alérgicas pueden aumentar la producción de moco en los ojos.
+ Bloqueo de las glándulas lagrimales: Puede conducir a una producción excesiva de legañas.
Es importante identificar la causa subyacente de las legañas anormales para tratar correctamente cualquier problema de salud subyacente.
Prevención y tratamiento

Mantener una buena higiene ocular es fundamental para prevenir la formación excesiva de legañas y posibles infecciones oculares. Aquí algunos consejos:
+ Lave sus manos regularmente y evite tocarse los ojos con las manos sucias.
+ Limpie sus ojos suavemente con un paño limpio y tibio para remover las legañas.
+ Evite compartir toallas o pañuelos para prevenir la propagación de infecciones.
+ En caso de infecciones o alergias, el tratamiento puede incluir medicamentos como antibióticos o antihistamínicos, respectivamente.
Consulte a un profesional de la salud si experimenta síntomas como enrojecimiento, dolor, hinchazón o cambios en la visión, acompañados de la formación de legañas.
¿Cuándo son las legañas un signo de alarma?
Aunque las legañas son comunes y normalmente no son motivo de preocupación, hay ciertos signos que pueden indicar un problema más serio. Esté atento a los siguientes síntomas asociados con las legañas:
+ Enrojecimiento persistente de los ojos: Si el blanco de los ojos permanece rojo o irritado, podría ser un indicio de infección o inflamación.
+ Dolor ocular: Cualquier dolor en el ojo no debe ser ignorado, especialmente si se acompaña de legañas.
+ Visión borrosa: Cambios en la visión, acompañados de legañas, pueden señalar una condición más grave.
+ Secreción inusual: Legañas de color verde, amarillo intenso, o con mal olor pueden ser signos de infección.
Si experimenta alguno de estos síntomas junto con un cambio en la apariencia o cantidad de las legañas, es crucial buscar atención médica para descartar condiciones como conjuntivitis, infecciones oculares o bloqueos en las glándulas lagrimales.
¿Qué patologías pueden estar relacionadas las legañas en los ojos al levantarse?
Las legañas en los ojos al despertar pueden estar relacionadas con varias condiciones y patologías. Aunque la presencia de legañas es normal y suele ser simplemente una señal de que el cuerpo está eliminando desechos y protegiendo los ojos, ciertos tipos de legañas o cambios en su apariencia pueden indicar problemas subyacentes:
+ Conjuntivitis: También conocida como «ojo rosado», esta condición inflamatoria puede ser causada por virus, bacterias, alergias o irritantes. Las legañas, especialmente si son abundantes, verdes o amarillas, y se acompañan de enrojecimiento y picazón en los ojos, pueden ser un signo de conjuntivitis.
+ Blefaritis: Esta es una inflamación de los bordes de los párpados, que puede causar enrojecimiento, picor y formación de escamas y legañas, especialmente notorias al despertar. Puede estar relacionada con una infección bacteriana, disfunción de las glándulas sebáceas o caspa del cuero cabelludo y las cejas.
+ Dacriocistitis: Inflamación del saco lagrimal debido a una obstrucción, que puede llevar a la acumulación de moco y pus en el área de los ojos. Esto puede resultar en una mayor formación de legañas.
+ Queratitis: Inflamación o infección de la córnea que puede producir legañas, dolor ocular, enrojecimiento y sensibilidad a la luz. La queratitis requiere tratamiento médico inmediato para evitar complicaciones.
+ Alergias: Las alergias oculares pueden causar picazón, enrojecimiento y una producción excesiva de lágrimas y moco, lo que puede resultar en la formación de legañas.
+ Infecciones víricas o bacterianas: Además de la conjuntivitis, otras infecciones, como el herpes ocular o infecciones bacterianas, pueden causar legañas y otros síntomas oculares.
+Bloqueo de glándulas lagrimales: Las glándulas bloqueadas pueden impedir la correcta lubricación y limpieza del ojo, resultando en una mayor formación de legañas.
Conclusiones
Las legañas son una parte normal del proceso de limpieza ocular y generalmente no son motivo de alarma. Sin embargo, comprender las diferentes causas y saber cuándo pueden ser un signo de algo más serio es fundamental para mantener la salud de nuestros ojos. Mantener una buena higiene ocular y estar atentos a los síntomas anormales son pasos clave para prevenir complicaciones.
No subestime la importancia de una buena higiene ocular. Limpiar los ojos regularmente y de manera adecuada puede prevenir la formación excesiva de legañas y evitar infecciones. Si nota cambios inusuales en sus ojos, como un aumento en la cantidad de legañas, cambios en su color o consistencia, o si experimenta síntomas como dolor, enrojecimiento o visión borrosa, consulte a un profesional de la salud de inmediato.
Cuidar de nuestros ojos es una parte esencial del cuidado de nuestra salud general. Esté atento a las señales que sus ojos le envían y actúe de manera proactiva para mantenerlos saludables y libres de problemas.






